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Libro
 Marilyn como cadáver exquisito

Por las manos de Thomas T. Noguchi, un forense de Los Ángeles, pasaron los cuerpos de Robert Kennedy, Sharon Tate, William Holden, Natalie Wood y el de la rubia inmortal. Y él cuenta en un libro sus secretos 

Fotografía inédita del cadáver de Marilyn Monroe en el dormitorio de su casa. Un policía, probablemente el sargento Jack Clemmons, señala las pastillas que provocaron la muerte de la actriz.- LOS ANGELES PUBLIC LIBRARY, NICK BOUGAS, JAMES MASON. Cedida por la editorial GLOBAL RHYTHM PRESS




Lee un fragmento de 'Cadáveres exquisitos', de Thomas T. Noguchi

Encontraron a la famosa actriz tendida sin ropa sobre la cama. En una imagen conmovedora que se transmitió como un rayo por todo el mundo, yacía muerta con un brazo extendido y la mano en el teléfono. El sargento Jack Clemmons, inspector de guardia en la comisaría de Los Ángeles Oeste, registró una llamada del doctor Greenson informando sobre la muerte de Monroe a las 4.25 de la mañana del domingo. "¿Marilyn Monroe?", se preguntó. Debía de ser una broma. En lugar de dar aviso a una patrulla, como hubiera hecho normalmente, fue en persona a comprobar la veracidad de la llamada. Clemmons comenzó a sospechar de inmediato sobre las circunstancias de aquella muerte. Para empezar, había algo que no cuadraba con el tiempo: la señora Murray (la enfermera-asistenta que cuidaba de Monroe) comentó que habían encontrado el cuerpo poco después de la medianoche y, sin embargo, la policía no fue avisada hasta las 4.25. ¿Qué sucedió mientras tanto? El doctor Greenson declaró que había telefoneado a los estudios y a colaboradores de Monroe, pero el sargento no se creyó que esas llamadas le hubieran podido ocupar cuatro horas. ¿Alguien se había encargado de destruir las pruebas de un delito?

Esa misma mañana fui a la oficina forense para iniciar mi jornada laboral. En mi condición de ayudante me tocaba trabajar todos los domingos y a veces los siete días de la semana, pues andábamos cortos de personal y el trabajo se acumulaba. Pero esa mañana percibí que algo extraño sucedía. El doctor Curphey había telefoneado temprano a la oficina para dejarme un mensaje. La nota que había sobre mi escritorio rezaba: "El doctor Curphey quiere que el doctor Noguchi haga la autopsia de Marilyn Monroe". En una situación normal era un trabajo indicado para un médico forense con más experiencia. Y, sin embargo, el doctor Curphey se había molestado en llamar un domingo a primera hora para adjudicarme la tarea. (...)

El cadáver que se hallaba sobre la mesa 1 estaba cubierto por una sábana blanca. Lo destapé lentamente y me detuve. Me costó unos instantes hacerme a la idea de que estaba contemplando el rostro de la verdadera Marilyn Monroe. (...) Sabía que el mundo entero exigiría saber qué había ocurrido con un personaje tan querido. Sintiendo ya esa carga, comencé el examen. No hallé ni una sola marca de aguja, y eso es lo que consigné en el diagrama corporal del informe. Sin embargo, curiosamente, sí encontré señales que podían indicar violencia: también apunté esos hallazgos en el diagrama. En la región lumbar, a la izquierda, Monroe presentaba una ligera equimosis, un hematoma cárdeno resultado de una pequeña hemorragia ocurrida dentro de los tejidos. (...) ¿Pero tenía relación con su muerte o había sido fruto de un percance doméstico como, por ejemplo, el tropiezo con una mesa? En ese momento creí que el traumatismo no tenía conexión alguna con el deceso. Tanto su ubicación, justo por encima de la cadera, como sus reducidas dimensiones me hacían descartar la violencia como causa. Habría resultado más lógico encontrar heridas recientes alrededor del cuello o la cabeza en el caso de que Monroe hubiera sido atacada. No obstante, ese hematoma sigue sin tener hoy una explicación. Y, tratándose de un posible indicio de violencia, no deja de ser curioso que haya pasado desapercibido para la mayoría de los periodistas de investigación que se han interesado más tarde por el tema.

En mi informe expuse las conclusiones de la autopsia. Empezaba así: "Examen externo: el cuerpo sin embalsamar pertenece a una mujer caucásica de treinta y seis años y buena constitución, sana, con cincuenta y tres kilos de peso y un metro sesenta y seis de estatura. El cuero cabelludo está cubierto por una melena de color rubio oxigenado. Ojos azules.[...] Se advierte una leve equimosis entre la cadera izquierda y el lado izquierdo de la región lumbar". A continuación, el informe pasaba a detallar el examen interno de los sistemas cardiovascular, respiratorio, hepático y biliar, sanguíneo y linfático, endocrino, urinario, reproductor y digestivo. Fue la sección que analizaba el sistema digestivo la que más tarde creó la controversia y llevó a decir a los partidarios de la conspiración que "probaba" el asesinato de Monroe, puesto que yo no había detectado ningún rastro del paso de píldoras por el estómago o el intestino delgado. Ningún resto. Ningún cristal refractario, aunque los frascos de píldoras recogidos mostraban que Monroe había ingerido entre cuarenta y cincuenta nembutales y abundantes cápsulas de hidrato de cloral. Por todo ello, los defensores de la teoría del asesinato aducían que alguien le había inyectado a Monroe las drogas que la mataron.

(...) El informe del laboratorio toxicológico aún añadiría más leña al fuego. Llegó a mis manos varias horas después de que finalizara la autopsia y, nada más comenzar a leerlo, disparó mis alarmas. Yo había enviado, junto con el hígado, muestras de sangre para realizar las pruebas de alcohol y barbitúricos. Además, había remitido otros órganos para "un posterior análisis toxicológico", entre ellos el estómago con su contenido y el intestino. De inmediato me percaté de que los técnicos del laboratorio no habían examinado esos órganos: se habían limitado a analizar la sangre y el hígado.

¿A qué se debía esa omisión en lo que hoy constituye el proceder rutinario del departamento? Los datos arrojados por los análisis de la sangre y el hígado, unidos al frasco vacío de Nembutal y al parcialmente vacío (faltaban 40 cápsulas sobre un total de 50) de hidrato de cloral, apuntaban de forma tan contundente hacia el suicidio que el toxicólogo jefe, Raymond J. Abernathy, no había considerado necesario proseguir con el resto de las pruebas. En concreto, el análisis de sangre mostraba 8,0 mg% de hidrato de cloral, y el hígado, 13,0 mg% de pentobarbital (Nembutal), en ambos casos dosis ciertamente mortales.

Aun así, debí haber insistido en que se analizaran todos los órganos, especialmente el contenido del estómago y algunos segmentos del intestino. Pero no actué con diligencia. Siendo un subalterno, consideré inútil cuestionar las decisiones de los jefes en un asunto de procedimiento. Además, las pruebas me habían persuadido, al igual que a los toxicólogos, de que Marilyn Monroe había ingerido una cantidad de fármacos suficiente para provocarse la muerte.

Cuando al cabo de unos días se hicieron públicas las conclusiones del médico forense, los medios saltaron raudos sobre esa omisión. Yo quería rectificar el error, pero ya era demasiado tarde. Unas semanas después le pregunté a Abernathy si había conservado los órganos de Monroe que le había remitido. En caso afirmativo, aún teníamos una oportunidad de analizarlos. Me contrarió escucharle decir: "Lo siento, pero nos deshicimos de todo tras cerrarse el caso". Sabía que los medios denunciarían un encubrimiento. Acerté. Las más variadas teorías acerca de un hipotético asesinato brotaron de inmediato y han persistido hasta hoy.

Los partidarios de la teoría del crimen, trabajando con la hipótesis de que tanto la fallecida como el "diario" en su poder representaban una amenaza para Robert Kennedy, destacaban el hecho de que Kennedy había volado a San Francisco el 3 de agosto de 1962, víspera de la muerte de Marilyn Monroe. (...) Lo que algunos defendían era que Kennedy había volado a Los Ángeles para supervisar el asesinato de Marilyn Monroe. Según se dijo, Robert Slatzer (amigo y confidente de Marilyn) habló con una mujer que vivía en la misma manzana que Monroe y esta declaró que había visto a Kennedy, acompañado por un hombre que llevaba un maletín de médico, entrando en casa de Monroe la tarde del sábado. De acuerdo con el guión de Slatzer, el hombre del maletín le había inyectado a Monroe las drogas que acabaron con su vida.

La "prueba" de una participación directa de Kennedy en el asesinato de Monroe era tan estrambótica que incluso otros adalides de la idea conspirativa la rechazaron. Muchos esgrimían una segunda teoría. Creían que el crimen fue perpetrado por agentes corruptos de la CIA inquietos ante la posibilidad de que Monroe guardara en su diario informaciones suministradas por Kennedy. Algunos datos parecían corroborar la existencia de tal diario. En 1962, Lionel Grandison era un ayudante del forense con funciones administrativas; él fue quien firmó el certificado de defunción de Marilyn Monroe y, según declaró más tarde, llegó a ver el diario en la oficina forense, aunque al día siguiente había desaparecido.

El conocido especialista en pinchazos telefónicos Bernie Spindel aportó otra presunta "prueba" sobre la participación de Kennedy en la muerte de Monroe. La casa de Spindel, que estaba reuniendo datos contra Kennedy por cuenta del líder del sindicato de camioneros Jimmy Hoffa, había sido registrada por la fiscalía de Nueva York. Los partidarios de la teoría del crimen resaltaban que Kennedy era en aquel momento senador por Nueva York y amigo de Frank Hogan, fiscal del distrito. En su opinión, Kennedy estaba detrás de la operación. Las cintas de Spindel, confiscadas durante el registro, nunca fueron devueltas, y este se querelló para recuperar "cintas y otras pruebas relacionadas con la muerte de Marilyn Monroe que refutan con rotundidad la versión oficial sobre las circunstancias de esa muerte".

(...) El 4 de noviembre de 1984 (22 años después de su muerte) tuve ocasión de responder pormenorizadamente a las preguntas que me hicieron los dos ayudantes del fiscal responsables de la investigación oficial sobre la muerte de Marilyn Monroe. (...) Los inspectores estaban interesados en hallar respuestas a tres cuestiones derivadas de mi informe:

1. La autopsia señalaba que el estómago se hallaba "casi totalmente vacío". ¿Cómo podía ocurrir tal cosa cuando Monroe acababa de ingerir una cantidad masiva de píldoras?

2. ¿Por qué no se hallaron comprimidos a medio digerir, polvos o alguna irritación rojiza en las paredes estomacales?

3. Monroe había ingerido una gran cantidad de nembutales amarillos, así que debían aparecer restos de tinte amarillo en las paredes de la garganta, el esófago y el estómago. ¿Por qué no se detectó ninguna coloración amarilla?

La cuarta pregunta se refería al examen externo del cuerpo de Monroe. Se sabía que el doctor Greenson le había puesto a Monroe su inyección habitual la víspera de su muerte, pero en su cuerpo no se había apreciado ninguna marca. ¿Por qué?

Para contestar a la primera pregunta, la concerniente al estómago vacío, inicié mi explicación recurriendo a un hecho cotidiano. Cuando pruebas comida exótica que no "se aviene" contigo, en ocasiones sufres una indigestión, lo cual significa que el estómago rechaza la comida y no permite que pase fácilmente a los intestinos. Sin embargo, cuando ingieres una comida que estás habituado a comer (un filete, por ejemplo), no se produce tal indigestión y la comida pasa fluidamente hasta los intestinos. Lo mismo sucede con las pastillas cuando las toman consumidores habituales de drogas. Marilyn Monroe había abusado de los somníferos y el hidrato de cloral durante años. Su estómago se había acostumbrado a las píldoras, así que las digería y las "volcaba" en el tracto intestinal. (...)

Para responder a la segunda pregunta, sobre la previsible presencia de pastillas a medio digerir, polvos o irritaciones en las paredes estomacales, me remití a mi informe, donde decía que "la mucosa presenta [...]una difusa hemorragia local". En otras palabras, tras las paredes estomacales (la mucosa) había una mínima aunque extendida hemorragia, la irritación rojiza de la que hablaba el doctor Weinberg.

Les comenté a los inspectores que la tercera cuestión (el supuesto de que el tinte amarillo del Nembutal tenía que haber manchado las paredes internas de la garganta y el estómago) solo podía haber sido planteada por un lego en la materia. En mi carrera me he topado en numerosas ocasiones con el Nembutal. Parece tratarse de una de las drogas favoritas de quienes planean suicidarse. Expliqué a los ayudantes del fiscal que si uno coge una pastilla amarilla de Nembutal, se la pasa por los labios para humedecerla y, por último, se frota el dedo en ella, no se mancha con ningún tinte amarillo. El Nembutal viene en una cápsula especial que no destiñe al ser ingerida.

Respecto a la pregunta de por qué no se habían hallado marcas de pinchazos cuando se tenía constancia de que el doctor Greenson sí había inyectado a Monroe, contesté que las señales dejadas por agujas quirúrgicas muy finas como la usada por el doctor Greenson se cerraban al cabo de pocas horas, borrándose así todo vestigio de ellas. Solo pueden detectarse los pinchazos muy recientes. El doctor Greenson había puesto esa última inyección cuarenta y ocho horas antes de la autopsia. Por tanto, era lógico que yo no hallara ninguna marca reciente.




'Cadáveres exquisitos', de Thomas T. Noguchi.
Global Rhythm Press. Precio: 19,50 euros.

05.02.2011

CULTURA,  Gran dama de la carpa


Paulina Schumann: vedette, amazona y Princesa del Circo




A sus 90 años, protagoniza la exposición 'Un siglo de circo' en Santa Mònica 

Hija del mítico Charlie Rivel, unió dos dinastías al casarse con Schumann 
Fue la gran dama del circo europeo y lo revolucionó dándole glamour a la carpa 

Vanessa Graell, Barcelona

Paulina Schumann es la última gran diva del circo. Brilló en los escenarios de medio mundo como acróbata, equilibrista, bailarina, cantante, clown y, sobre todo, como amazona. Era capaz de hacer cualquier cosa, por algo la llamaban la Princesa del Circo. A sus sorprendentes 90 años (el rostro sigue increíblemente terso, bótox de por medio) continúa llevando el circo en el ADN y reivindicando una tradición familiar y artística que poco tiene que ver con la factoría millonaria del Cirque du Soleil.
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"En los viejos tiempos, los artistas de circo tenían que saber de todo, cualquier cosa. Dominabas todo el cuerpo y los sentidos. En cambio, hoy, los artistas se especializan en un número y no saben hacer más. En el circo de ahora se hace lo mismo que yo hacía 70 años atrás. Entonces muchos me criticaron por impulsar un nuevo circo diciendo que '¡Eso no era circo'", cuenta Paulina, con un curioso acento ¿francés?, ¿inglés?, ¿italiano? "Hablo siete idiomas, pero en todos tengo acento, es algo que viene cuando uno crece en el mundo del circo, rodeado de rusos, alemanes, italianos, suecos, árabes...", reconoce la hija del legendario clown Charlie Rivel (Josep Andreu, en el DNI), que nació en Barcelona casi por casualidad, mientras sus padres hacían temporada en el desaparecido Teatro Novedades. 'Hoy en día, los artistas se especializan en un número y no saben hacer más'
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La exposición 'Paulina Andreu Rivel Schuman. Un siglo de circo' rinde homenaje en Arts Santa Mònica a esta gran dama que llevó el glamour a las carpas de circo. "Mis toilettes eran las más caras", recuerda con una sonrisa. Pero supo modernizar una tradición centenaria e imprimió una nueva estética al circo de los años 40. Portada de revistas, asistía a las fiestas de la alta sociedad y se codeaba con la realeza europea, aunque su hábitat natural era la carpa de circo.
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Paulina creció entre caravanas, en carpas ambulantes, de ciudad en ciudad. Con sólo seis añitos debutó en el Empire de París con una imitación de Josephine Baker, vedette que triunfaba en los años 20. Después, su hermano Juanito, de cuatro años, pondría la percusión a su show y, junto a sus hermanos menores, formarían el cuarteto Charlie Rivel's Babys. "La pista es tu casa, tu alma. Los dolores y preocupaciones desaparecen cuando pisas el escenario", asegura la artista.
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Al casarse con el caballista Albert Schumann, Paulina unió dos dinastías circenses, la Andreu-Rivel, y la escandinava Schumann, especializada en el arte ecuestre. Y al llegar a la familia Schumann aprendió a montar y a crear espectáculos ecuestres. "Mi marido me decía que todos los caballos tienen una cara diferente, pero a mí todos me parecían iguales: o blancos o negros o con manchas. Pero con el tiempo sí llegas a reconocerlos", explica.
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Aunque al principio fue "¡terrible!" aprender a ser amazona, al final Paulina hacía números tan espectaculares como ponerse cabeza abajo sobre un caballo alzado sobre dos patas. "¡La primera vez estaba muerta de miedo! El caballo se reveló, se puso de pie y empezó a andar. Yo me agarraba fuerte para no caer. El público aplaudía entusiasmado. Durante noches soñé con ese caballo...", recuerda la amazona, que construía números sofisticados en los que el circo se mezclaba con el 'music hall'.
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La última vez que Paulina pisó un escenario fue en la Navidad de 1998, en el Circo Raluy, donde ofreció una exhibición como amazona de la alta escuela (¡a la edad de 77 años!). Era la primera vez que actuaba sobre un caballo en su ciudad natal. Porque aunque cosechó éxitos a lo largo y ancho del mundo, nunca llegó a mostrar su arte ecuestre en España. A Paulina Schumann el reconocimiento le ha llegado tarde: hace tres años recibió el Premio Nacional de Circo de la Generalitat y el rey Juan Carlos le entregó la Medalla de Oro al Mérito Artístico.

Hasta el 8 de mayo, se podrán ver en la exposición de Arts Santa sus elegantes vestidos de vedette, los carteles que anunciaban sus espectáculos, vídeos en los que aparece con su padre y decenas de fotografías que resucitan la época dorada del circo.
14.02.2011
PERDÃO E FELICIDADE

"O perdão está relacionado a felicidade na velhice", diz especialista

Segundo o geriatra da UnB, Renato Maia ( foto ), o alívio de mágoas antigas pode auxiliar na manutenção da saúde e assegurar o bem-estar físico e mental.
 
Ter uma vida longa e saudável: um desejo possível. Segundo o geriatra Renato Maia "as pessoas têm que ter uma mentalidade de construção de vida". Em um bate-papo com os internautas do site do Globo Repórter, ele deu dicas de como alcançar a longevidade e afirmou: "Quem quer viver muito, quem quer viver bem, tem que viver agora." Confira abaixo alguns trechos dessa entrevista: 

Alimentação 
É um dos principais fatores para a longevidade, mas não é o único. A chamada restrição calórica, que é a diminuição das calorias consumidas durante o dia, pode aumentar o tempo de vida de 30% a 40%. É um componente importante. Mas a vida longa depende de uma boa genética, uma boa alimentação, atividade física e elementos sociais como objetivo de vida, bom humor etc.  Saber perdoar

O perdão está relacionado ao bem-estar e a felicidade na velhice. Não é apenas uma opinião, isso é baseado em pesquisas. A capacidade de perdoar significa um alívio de mágoas antigas que, quando presentes, acabam levando a pessoa a uma vida curta por comprometer sua saúde mental, sua saúde física e seu bem-estar.

Sexualidade 
A sexualidade tem uma relação distinta em relação à longevidade. Existem grupos religiosos indianos que combatem o orgasmo porque acham que o orgasmo é uma perda de energia que atrapalha o tempo de vida. Mas tirando esse aspecto espiritualista, a sexualidade pode aumentar o tempo de vida por causar uma maior satisfação. É uma manifestação de bem-estar, interesse e valorização da vida. Contribui para deixar a pessoa mais alegre e feliz. E quem é mais alegre e feliz, vive mais.

Exercícios físicos
Tanto os exercícios aeróbicos como a musculação são muito úteis. A musculação tem um papel importante na prevenção da osteoporose porque é uma estratégia grande de manter a densidade óssea. Os exercícios aeróbicos são importantes em qualquer fase da vida porque tem impacto na nossa resistência cardiorespiratória. A intensidade deve ser sempre moderada. O importante para os idosos é que façam uma atividade que não cause desgaste, dor e respeite seus limites.


Perda de memória
A perda de memória não é obrigatória. O que ocorre muito à medida que a pessoa envelhece é uma identificação com o processo da memória. A atividade física é bem-vinda porque melhora a função cerebral. Leitura, jogos que exigem raciocínio são úteis também. Tem que ter um estímulo cognitivo, ou seja, procurar exigir de si mesmo tudo o que for possível. Isso significa fazer cálculos de cabeça, submeter-se a novas tarefas que exijam mais da função cognitiva. Em suma, tudo aquilo que possa beneficiar o cérebro. Uma coisa importante é evitar medicamentos que possam comprometer a função cerebral, que são tranquilizantes e medicamentos para dormir. Consumidos a longo prazo, podem ser muito prejudiciais. 


Aposentadoria 
A aposentadoria tem duas características: é um período de oportunidade de a pessoa criar um novo período de vida em que ela possa, na maturidade, fazer coisas que gosta, sem ter que se preocupar tanto quanto o jovem. É um período de risco também porque muitas pessoas não conseguem, especialmente os homens, deixar uma carreira profissional que lhe dava renda, prestígio, amigos. Ele acaba ficando em casa criando um ambiente terrível incomodando a todos e a si mesmo. A aposentadoria é uma conquista social, mas se a pessoa não se preparar, pode ser um risco para a saúde.

13.02.2011
 
URUGUAY

Florista de joven, guerrillero de adulto y presidente en la vejez 


Florista en su juventud, guerrillero en la edad adulta y presidente en la vejez, el nuevo presidente de Uruguay, José Mujica, es un hombre del pueblo, que vive en una granja, conduce un coche desvencijado, rehuye la corbata y en política es tan carismático como controvertido. A los 74 años de edad, y tras jurar hoy el cargo, Mujica encara un nuevo reto en una vida que no ha sido tranquila.

Nacido el 20 de mayo de 1935 en Montevideo del matrimonio formado por Demetrio Mujica, de origen vasco, y Lucy Cordano, de ascendencia italiana, el nuevo gobernante quedó huérfano de padre muy pronto, por lo que tuvo que ayudar a su madre a cultivar flores y hortalizas. Una tarea a la que todavía se dedica en su granja de las afueras de Montevideo, donde vive con su esposa, Lucía Topolansky, senadora y ex compañera de lucha guerrillera, y con su perra coja "Manuela".

La finca es desde hoy la nueva residencia oficial uruguaya, para lo cual los trabajadores de un taller que habitualmente hacen arreglos en la casa han acondicionado un espacio para albergar a la guardia presidencial, por orden de Topolansky. Cada día, "El Pepe", como se conoce al presidente, entrega a sus guardaespaldas una lista de las personas que pueden entrar y salir, básicamente los vecinos con los que comparte tardes de mate y trabajos agrícolas.

Influenciado por las historias del exilio republicano español, Mujica fue anarquista en su juventud. No llegó a terminar los estudios preparatorios de Derecho y se dedicó a vender flores en el mercado del Rincón del Cerro, el barrio obrero donde nació y donde se encuentra su granja.

Origen conservador
Aunque comenzó su vida política en el conservador Partido Nacional, este autodidacta radicalizó su postura al ingresar en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una guerrilla urbana que cometió asaltos, asesinatos y secuestros antes y durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985). Sus actividades con ese grupo, que según algunas versiones incluyeron el homicidio, le costaron varios períodos de cárcel.

El primero fue en 1964, cuando fue detenido durante un asalto a una empresa con otros compañeros de causa política. Se identificó como un delincuente común para no delatar a los suyos y estuvo ocho meses en la sombra.

En 1970 fue delatado en un lugar público y durante su detención sufrió varios disparos de bala. Lo llevaron a la cárcel de Punta Carretas, hoy convertida en un centro comercial. De allí escapó al año siguiente en una fuga de película por un túnel junto con un centenar de presos, casi todos guerrilleros. En 1972, tras otro breve encarcelamiento y otra huida, comienza su experiencia carcelaria más dura y prolongada, porque coincide con los años de dictadura y él y sus compañeros son torturados.

Una murga de Carnaval que Mujica vio en vivo y en directo hace dos semanas bromeaba este año sobre la supuesta afición del gobernante a hablar con las hormigas, heredada de aquellos años en los que permaneció largo tiempo metido en un pozo y sufrió un grave deterioro de su salud.

En 1985, con el restablecimiento de la democracia, vuelve a ver la luz gracias a la amnistía para los guerrilleros y sorprende a todos con un mensaje conciliador. El periodista uruguayo Sergio Israel, autor de la última biografía publicada del gobernante, justifica ese viraje hacia la vida democrática por la "situación tan extrema" que padeció tras las rejas y que "lo llevó a filosofar un poco sobre su vida".

Carácter conciliador
Funda el Movimiento de Participación Popular en 1989, un partido que se suma al bloque izquierdista Frente Amplio y que le permite llegar a ser diputado, senador y ministro de Agricultura de su predecesor en la Presidencia uruguaya, el socialista Tabaré Vázquez.

En opinión del politólogo Adolfo Garcé, el Mujica político es "controvertido, llamativo y chocante", y no dista mucho "de la expresión más antigua de la política uruguaya: el caudillismo". Pero, sobre todo, agrega, es "un hombre muy comprometido con el servicio público, con la causa de los humildes, inteligente, honesto, bienintencionado, de pensamiento veloz y diálogo ágil". "Ha aprendido mucho de sus propios errores y desconfía mucho del mundo académico", apuntilla.

Algunos coleccionistas de coches matarían por tener el pequeño Volkswagen que todavía conduce. En sus años de diputado era frecuente verlo llegar al Palacio Legislativo a bordo de una pequeña motocicleta, en ocasiones con su mujer de acompañante.
13.02.2011
ENTREVISTA
Francisco Mora
Doctor en Neurociencias y catedrático

Brinda doce claves de unbuen envejecimiento. Y considera capital lo de comer poco y hacer ejercicio.
-En realidad, el envejecimiento y cómo se desarrolla depende fundamentalmente de los estilos de vida del individuo, que determinan el 75 por ciento de nuestro éxito en esas dos terceras partes de nuestra existencia que son envejecer.

Pero, además de las claves más trilladas, se han descubierto dos nuevas. Una, la que llamamos «apagón emocional». Hay gente que se muere y cuando se le hace la autopsia se averigua que el fallecimiento no se ha justificado en ningún fracaso orgánico. Y cuando se ha analizado su historia clínica se ha visto que son estas personas que renuncian a actividades porque «yo eso ya lo he visto», «eso ya lo he hecho»...

-¿Víctimas de la falta de incentivos?
-¡De la falta de emoción por la vida! Algo así como un «hasta aquí he llegado». Y el organismo se va apagando.

-¿Eso les ocurre sólo a los cenizos? ¿O quizá a raíz de traumas como enviudar?
-No. No hay motivo concreto. El origen está en la suma de esos factores que determinan que un individuo sano acabe no teniendo ilusión por viajar, por cualquier tipo de relación personal o por un algo más allá de decir «dejadme tranquilo». Por eso yo explico que la emoción es una hoguera interior que hay que alimentar. Y el consejo es: si una amiga o un amigo te dice «vámonos a París tres días», aunque se te haga cuesta arriba, acéptalo.

-Apagón emocional aparte, aún no me ha hablado del segundo hallazgo novedoso de su dodecálogo.
-¡Es uno muy curioso! Hasta hace poco se pensaba que el ejercicio físico aeróbico ayudaba a sentirse bien, pero lo realmente impactante es la averiguación de que también tiene que ver con el aprendizaje y la memoria. El que hace ejercicio crea neuronas en el áreadel cerebro que codifica para aprender y memorizar. Y además el ejercicio físico hace aparecer lo que llamamos «factores de crecimiento nervioso» en toda la corteza cerebral, que tiene que ver la capacidad de estar despierto en las relaciones humanas.

-¿Se derrumban así tópicos como el de que no es posible aprender un idioma a edades avanzadas?
-Claro. Es mentira. Como es falso que a partir de los cuarenta años mueran cuarenta mil neuronas al día.

-¿Adiós, en suma, a la asociación de vejez con enfermedad?
-Correcto. Normalmente, cuando se habla de envejecimiento siempre se hace con la connotación de enfermedad. Algo así como lo de «hombre, a la edad que tengo, cómo no me va a doler tal o cual cosa». Y no es así. Esa será la nueva medicina, la que nos dice que no hay nada genético que venga determinado. Es el nuevo concepto de «ambioma». Lo que determina es el ambioma, no el genoma. Hay que decirle a la gente: «Usted no viene predispuesto a padecer una esquizofrenia, ni una depresión ni una arterioesclerosis. Usted tiene genes mutados, sí, pero para que se manifiesten tiene que vivir usted en un estilo de vida determinado».

-¿Alguna otra admonición saludable?
-¡Sí! Es importante que durmamos sin gota de luz. Durante la noche se libera una hormona antioxidante, rejuvenecedora, protectora y reparadora.

-Y una vez alcanzada esa ancianidad plena, ¿de qué demonios nos moriremos?
-Pues de un catarro o algo igualmente banal. Ahora la vida es una curva descendente y pasará a ser una línea recta. ¡Sin enfermedades! El «mundo feliz» de Huxley es una realidad que se infiere de la ciencia de hoy en día.

Un cerebro inquieto
La longevidad saludable es la divisa científica de este español internacional, doctor en Neurociencias por Oxford y catedrático de la Complutense y de la Universidad de Iowa. Ha escrito o editado 33 libros y dirigido 38 tesis.

13.02.2011
La ciencia le ha declarado la guerra al envejecimiento en los Estados Unidos.

ANNA GRAU, NUEVA YORK

La ciencia le ha declarado la guerra al envejecimiento en los Estados Unidos. El Hospital General de Massachussets -será casualidad o no, pero Massachussets es el único estado de la Unión con sistema de salud pública universal- se ha convertido en la punta de lanza de una serie de experimentos que buscan una droga efectiva contra la vejez. Una pastilla que prolongue la vida y detenga las enfermedades degenerativas. ¿Utopía? ¿Objetivo realista? Con roedores y con insectos ya se ha conseguido. Y hasta con monos ha aparecido algún resultado alentador.

El experimento parte de algunas constataciones previas muy sugestivas para la ciencia. La más sugestiva de todas es la de que la restricción calórica -una dieta sana pero equivalente al 30 por ciento de una alimentación normal- alarga la vida. Hasta en un 40 por ciento en ratones, según se ha podido comprobar.

Nadie había insistido mucho hasta ahora en trasladar este experimento a los humanos. Quizás por ser conscientes de que ni la esperanza de vivir más años convencería a nadie de sacrificar un 70 por ciento de lo que come. La novedad, y lo que ha reactivado las investigaciones, es el posible descubrimiento de atajos químicos para lograr el mismo efecto.

La clave parece ser el resveratrol, presente en el vino tinto, y otras sustancias activadoras de los sirtuinos, unas proteínas que están presentes desde los organismos más simples hasta los más complejos -de la bacteria al hombre- y que tienen el poder de regular el nivel de energía de las células.

Una vez establecido el principio general teórico viene su aplicación práctica, lo cual no se produce sin considerables trifulcas. Para empezar, la poderosa Agencia de la Alimentación y el Medicamento de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no da un dólar para estas investigaciones porque no considera la vejez una enfermedad. En la misma línea van los biólogos evolucionistas, para los cuales pretender burlar el envejecimiento a base de pastillas es un disparate.

Adaptación al medio
Esta escuela sostiene que la esperanza de vida de una especie es un signo más de su adaptación al medio. Argumentan que, por ejemplo, las ratas tienen menos esperanza de vida natural que los murciélagos porque al no poder volar están mucho más expuestas a los depredadores. Por eso, la selección natural de la especie ni se «molesta» en apostar a la carta de la longevidad, haciéndolo en cambio a la de la fecundidad. Los genes prolíficos se imponen sobre los de los individuos que podrían durar más tiempo.

También alegan que prolongar la esperanza de vida de organismos así, en laboratorio, tiene escaso mérito. Lo verdaderamente importante es vérselas con la célula humana, mucho más sofisticada, arriesgada y expuesta a complicaciones como el cáncer. La vejez, según algunos especialistas, es el precio que se paga por la alta especialización de nuestras células. En cuanto una célula madre se «profesionaliza» y se hace cerebro o páncreas, se inicia una cuenta atrás que no admite vuelta de hoja. Hasta ahora sólo una rara especie de medusa lo ha conseguido.

Límites físicos
Pero otros, empezando por Gary Ruvkun, del Hospital General de Massachussets, ignoran todas estas advertencias, que les suenan a cuentos de la abuela del doctor Frankenstein. Su punto de partida, según relata «The New York Times», es que aunque, obviamente, el organismo tiene sus límites físicos -incluso si se lograra eliminar hasta la última posibilidad de enfermedad degenerativa, quedarían deterioros estructurales imparables-, en ninguna parte está escrito que la esperanza de vida tenga que ser tal o cual. Es decir, que ancha es Castilla. Y Massachussets más.

A tal efecto se han realizado los primeros experimentos con simios en la Universidad de Wisconsin. ¿Y qué pasó? Pues el experimento dio positivo -se logró aumentar la esperanza de vida de los monos- pero lo dio un tanto ambiguo. Las cifras sólo eran satisfactorias si no se contaban las muertes de monos por razones aparentemente desconectadas del proceso de envejecimiento, por ejemplo, bajo los efectos de la anestesia. Pero, si envejecimiento es todo, ¿cómo saber con seguridad qué tiene y qué no tiene que ver con él? La ciencia puede estar en el buen camino. Pero se prefigura un camino muy largo.
13.02.2011
OPINIÃO
Tela de Jasper Johns
Canoso y arrugado 

Si la reina de los idiotas unidos del mundo, Paris Hilton, hubiera utilizado contra un negro, Obama, adjetivos equivalentes a los usados contra un viejo, McCain, un escándalo universal habría acabado con su próspero negocio.

Y es que el movimiento idiota mundial respeta las reglas de la corrección política como el que más. Califica a un hombre de 72 años de canoso y arrugado, pero jamás se le ocurrirá llamar a un negro, pongamos que chocolateado y narizotas, oscuro y culón o cualquier otra desagradable equivalencia.

Lo que demuestra que la vejez está completamente desprotegida del rechazo, de la exclusión y de la ridiculización. También la idiotez, y mi ataque a Hilton es un ejemplo. Pero creo sinceramente que Paris y los de su especie no merecen nuestra preocupación.

Mientras que la vejez, que no es una opción como la idiotez, ha sido la gran olvidada de todas las campañas contra la discriminación y contra la intolerancia.

Por lo que, llegado a determinada edad, te resignas a que te jubilen forzosa o anticipadamente y aprendes a aguantar estoicamente la opinión sobre tus arrugas de cualquier mentecato sin bozal.

Y si todo eso te parece muy desagradable, tienes otra opción. Disfrutar del nuevo protagonismo de la vejez que proclaman algunas marcas de cosméticos y ropa. Como Lauren Hutton, 64 años, y ahí la tienen en la campaña de una conocida marca española, tan rejuvenecida por el ordenador como Beyoncé blanqueada por el suyo.

Proclame orgulloso la vejez siempre que aparente veinte o treinta años menos.
Que un negro sea presidente del país de Paris Hilton es revolucionario. De acuerdo.

Pero que lo sea un tipo «canoso y arrugado», también.

Opinión- Colaboraciones
13.02.2011